LAS PEQUEÑAS NAVIERAS CRECEN POR ENCIMA DE LOS GRANDES OPERADORES EN 2016

Los márgenes operativos de Matson han aumentado un 9,2%, mientras que los de Wan Hai se han incrementado un 3,3%.

Aunque los operadores de contenedores han logrado fortalecerse a finales de 2016, con una mejora en la demanda y en el precio, no han podido evitar su primer déficit anual desde 2011. De hecho, sólo cuatro de las 15 navieras analizadas por la consultora Drewry han logrado beneficios en el último año.

En concreto, se trata de la división de transporte marítimo de Matson y Hapag-Lloyd, con 141 millones de dólares (132 millones de euros), seguidas de Wan Hai, especializada en el mercado interno de Asia, con 58 millones de dólares (54 millones de euros), y CMA CGM, con 29 millones de dólares (27 millones de euros).

Hyundai Merchant Marine ha registrado las mayores pérdidas, correspondientes a 716 millones de dólares (671 millones de euros), mientras que las de Yang Ming se han situado en 453 millones (424 millones de euros), y las de Maersk Line, en 396 (371 millones de euros).

Las navieras pequeñas se han visto reforzadas en 2016, a juzgar por los márgenes operativos de Matson, especializada en el transporte en el Pacífico, que ha crecido un 9,2% y Wan Hai, que ha aumentado un 3,3%, cuando los operadores globales no han pasado del 2%.

Este reparto de los resultados es recurrente desde hace años, ya que las navieras tienen diferentes maneras de afrontar las operativas en determinadas rutas de comercio, que se ven muy afectadas por el tamaño de los buques y los términos de flete.

Sólo los transitarios han elevado sus márgenes de beneficio

Por supuesto, no son los únicos actores de la industria marítima que han sufrido en 2016, sino también los propietarios de buques no explotadores y los astilleros. Sólo un sector, el de los transitarios, ha sido capaz de elevar sus márgenes de beneficio, pasando del 3,9% al 4,2%.

Los propietarios no explotadores han experimentado el mayor cambio después de un boyante 2015, aunque sólo Danaos ha registrado pérdidas. Por su parte, los astilleros, que han reducido sus pedidos, han sido los únicos que han registrado una caída mayor que la de las navieras, llegando al 16% frente al 10%.

No obstante, aunque los márgenes operativos de las navieras están actualmente por debajo de los de terminalistas y transitarios, la consultora cree que sus perspectivas a corto plazo son mejores, ya que las tasas de flete están comenzando a crecer y la demanda se está recuperando, por lo que en 2017 se prevén pequeños beneficios y un crecimiento del 1%.

A largo plazo, con menos competidores y la capacidad de manipular la demanda a su favor retrasando las entregas de nuevos buques, cuentan con una gran ventaja. No obstante, un aumento repentino en los costes del búnker o una guerra de tasas en las líneas clave podría condenar a los operadores a otro año de pérdidas.