En 92 países se regulan los monopolios porque sí afectan a los consumidores

Casos. En mayo del 2016, las dos cerveceras más importantes de Ecuador se fusionaron tras cumplir 11 condiciones impuestas por su regulador; y en el 2012, la aerolínea chilena Lan se fusionó con la brasileña Tam luego de pasar los controles de ambos países. En el Perú, el 10 de octubre, AB lnBev cerrará el proceso de adquisición de Backus y consolidará un monopolio casi perfecto. Y aquí no pasa nada: Indecopi atado de manos por falta de una ley de control a las fusiones empresariales.

Luego de que se conociera que la belgo-brasileña AB InBev, actualmente el principal productor mundial de cerveza, cerró la adquisición de la británica SABMiller por US$ 104.000 millones, se puede afirmar que en el Perú esta fusión empresarial, que entrará en vigencia el próximo 10 de octubre, tendrá el monopolio del mercado cervecero, toda vez que SABMiller es propietaria de Backus, principal fabricante de esta bebida.

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Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores (ASPEC), dijo que en el mercado cervecero peruano ya había una alta concentración, toda vez que hace algunos años Backus compró a Pilsen, que era su mayor competidor, y la «guerra de precios» que libraban ambas empresas paró con esta adquisición.

Por eso, estimó que se dará una situación similar, pues al no haber competidores,tampoco habrá competencia, lo cual irá en desmedro del derecho de libre elección de los consumidores, que tendrán menos opciones del mismo producto para elegir.

«Es muy probable que se haga un alza de precios y además que un conglomerado agrupe la totalidad de un sector desalienta el ingreso de nuevos competidores, es decir, desincentiva la inversión en este rubro de la economía», indicó.

Para el ex congresista Jaime Delgado, es peligrosa esta fusión empresarial, toda vez que se trata de una de las bebidas de mayor consumo en el Perú, y al convertirse en un monopolio, AB InBev podrá hacer uso abusivo de su posición de dominio en perjuicio de los consumidores, subiendo el precio del producto o colocando trabas para el ingreso de nuevos competidores.

Delgado lamentó que esta operación se haya dado en los ojos del Indecopi y este no haya podido intervenir, toda vez que en la ley de libre competencia vigente en el Perú no hay ningún control a las fusiones empresariales, como los hay en otros países de la región.

Por ejemplo, en Ecuador, en mayo del 2016, las cerveceras SABMiller y Anheuser-Busch InBev concretaron su fusión por un monto superior a los US$ 100.000 millones.

Estas gigantes del mercado mundial operan en dicho país bajo las firmas comerciales Cervecería Nacional (CN) y Ambev, respectivamente.

Las unidades locales de ambas fabricantes debieron someterse a una serie de condicionamientos de la Superintendencia del Control del Poder del Mercado de Ecuador (el símil del Indecopi peruano), que condicionó la fusión con 11 reglas (ver cuadro adjunto) que incluyen la venta de activos, otorgamiento de licencias, acceso a canales de distribución, así como la liberación de derechos de propiedad para el ingreso de un tercer operador en la industria.

Según explicó el propio regulador ecuatoriano, las condiciones impuestas respondieron a que ambas empresas producen cerca de 60.000 millones de litros cada año, tres veces más que la tercera del sector, la holandesa Heineken, y tienen la mayor parte de participación en el mercado ecuatoriano con el 99,48%.

En Chile, también se encuentra un ejemplo de control de fusiones, en el caso de las aerolíneas Lan (de capitales chilenos), con la brasileña Tam, se selló en agosto del 2015. Fue un extenso proceso, pues se emprendió un trabajo de integración y homologación de procesos, optimización de conexiones aéreas, además de la reestructuración y modernización de su flota de aviones.

Otro caso ilustrador es el de Glencore –comercializadora de todo tipo de materias primas– y Xstrata, una de las más importantes mineras, dueña de varias minas en el Perú y, sobre todo, del megaproyecto Las Bambas.

Para fusionarse tuvieron que cumplir los requisitos de las autoridades europeas de libre competencia. Recién en noviembre del 2012 le dieron luz verde a la fusión (G+Xs), con la condición de que Glencore rescinda sus contratos con el grupo belga Nyrstar, empresa número uno en el mercado del zinc. La autoridad no veía con buenos ojos una excesiva posición de dominio de la fusión en ese mercado.

El organismo regulador de China también tuvo objeciones, puesto que consideró que el poder de mercado de G+Xs pondría en riesgo su seguridad de abastecimiento, ya que buena parte de sus importaciones ahora provendría de esa empresa.

Solo aprobaría la fusión si se dejaba fuera a Las Bambas y sus 460.000 toneladas anuales de cobre, condición que G+Xs aceptó.

Como estos tres casos, en el mundo hay 92 países que ya cuentan con regímenes de notificación de fusiones. Algunos (los más estrictos) tienen un régimen de notificación obligatoria antes del cierre. En otros casos, la notificación es obligatoria luego del cierre de la fusión; y en algunos países la notificación es voluntaria (ver infografía).

¿CÓMO FUNCIONAN?

En América Latina, el Perú es uno de los pocos países que no cuenta con leyes antimonopolio.

En Brasil, por ejemplo, las empresas tienen obligación de notificar sus fusionescuando la cuota de mercado resultante será como mínimo el 20% del sector que se trate, o la cifra de negocios superará los 400 millones de reales. Se precisa que la notificación deberá hacerse en los 15 días hábiles siguientes de la operación.

Colombia, socio del Perú en la Alianza del Pacífico y que también aspira a ser parte de la OCDE, indica que las empresas que realicen las mismas actividades, por ejemplo, producción, suministro, distribución o consumo de determinados artículos, materias primas, productos o servicios, y cuyos activos alcancen como mínimo los 20 millones de pesos (US$ 10.000 millones) deberán notificar todo proyecto de consolidación o fusión.

La superintendencia colombiana sostiene que la aprobación de la fusión se determina luego de evaluar si se restringe indebidamente o no la competencia.

Otro país miembro de la Alianza del Pacífico y que tiene controles es México, que indica que una concentración debe ser notificada si importa un valor superior a 12 millones de veces el salario mínimo general vigente para el Distrito Federal.

El Estado mexicano precisa que la aprobación se funda en si hay o no una reducción u obstaculización de la competencia. También tiene en cuenta la adquisición de poder de mercado, desplazamiento de los competidores o exclusión y el fomento de prácticas contrarias a la competencia.

El órgano regulador mexicano precisa que si las empresas no notifican se les multa con US$ 300.000 y la nulidad de la operación.

Estados Unidos tiene una ley antimonopolio desde 1890, es decir, hace más de cien años, e indica que cada una de las empresas inmersas en el proceso de fusión o adquisición debe presentar una notificación, cuyos derechos son de US$ 45.000.

Precisa que las empresas deben notificar sobre sus fusiones cuando las pruebas de comercio, tamaño de las partes y volumen de operación sean positivas y no haya derecho de extensión.

El incumplimiento del deber de notificar ocasiona una multa de hasta US$ 11.000 al día y la posibilidad de que se ordene la venta de activos.

Además, el regulador estadounidense tiene normas especiales para algunos sectores de mucha relevancia social como las telecomunicaciones y la banca.

En Argentina, la notificación de las fusiones se da luego de realizadas, a la semana siguiente de finiquitado el acuerdo.❧

Las 11 exigencias

  • 1. Ambev deberá poner en venta su planta de producción en Guayaquil.
  • 2. Las marcas Zenda, Dorada, Biela y Maltín también deberán ser vendidas.
  • 3. Se deberá otorgar a un tercero la licencia de uso exclusivo de la marca Brahma por un período de 10 años, que podrá renovarse por cinco años adicionales.
  • 4. El tercer operador que ingrese al mercado podrá tener total acceso a los canales de comercialización y distribución de las empresas fusionadas durante tres años.
  • 5. Habrá un límite en la inversión de publicidad de las marcas Pilsener, Club, Budweiser, Bud66 y Pony Malta. El monto debe ser equivalente al 8% de los ingresos del nuevo operador.
  • 6. Las cervezas artesanales, bebidas alcohólicas y no alcohólicas podrán tener acceso a una bandeja dentro de los refrigeradores de las marcas fusionadas.
  • 7. Cervecería Nacional y Ambev deberán mantener la independencia de sus operaciones mientras ingresa un tercer operador.
  • 8. La fusión empresarial deberá implementar una plataforma de venta por internet para el comercio de cervezas artesanales.
  • 9. Las empresas deberán mantener las plazas de trabajo existentes, salvo por el caso de puestos gerenciales. .
  • 10. Los productores de cervezas artesanales tendrán acceso al proceso de embotellado a precio de costo.
  • 11. La fusión empresarial no podrá establecer condiciones de exclusividad.