Cabotaje en Chile: ¿bueno o malo para los negocios?

Documento analiza la regulación de la industria chilena de transporte marítimo.

Desde 2010 que la apertura del cabotaje marítimo ha sido tema entre el ministerio de Economía y los armadores locales. Aunque la medida impulsaría el intercambio comercial internacional y atraería a más naves internacionales hacia puertos chilenos, los transportistas marítimos nacionales sienten que podrían quedar en desventaja y enfrentar una potencial pérdida de su fuente de trabajo. Algunos dicen que esta es una visión cortoplacista respecto de los beneficios para el desarrollo económico del país al acceder a mercados extranjeros.

El documento TRB 17-00885 A Chilean Maritime Highway: Is It a Possible Domestic Transport Option? por Mary R. Brooks y Gordon Wilmsmeier, expone que “la propensión de que la carga en Chile use cabotaje marítimo bajo un régimen liberalizado puede ser vista no solo desde la prespectiva del sector marítimo, sino que también desde uno que abarque el transporte y la logística integrando compañías multimodales. Una pregunta clave es si el sistema de transporte actual es o no efectivo y, con la apertura del cabotaje, en cuánto mejoraría la eficiencia y sustentabilidad del sistema de transporte y logística para todos los sub-sectores (bulk, contenedores, carga general, pasajeros)”.

Cabotaje = ¿+eficiencia?

Entonces, ¿cabotaje equivale a mayor eficiencia en el trasporte? ¿Acaso el sistema de transporte marítimo chileno –y la economía nacional- se beneficiarían de un regimen abierto? Éstas parecen ser las preguntas que todos tienen, pero nadie se atreve a dar el primer paso o proponer nuevas ideas por miedo a ser acallado –lo cual ya ha sucedido en el pasado. Pero la verdad es que no hay manera de saber con certeza si una regulación de cabotaje abierto sería o no un beneficio para la logística nacional y el transporte modal.

Se han propuesto alternativas, como una carretera marítima costera (link a: http://www.mundomaritimo.cl/noticias/el-sueno-de-la-carretera-maritima-costera-en-chile), fortalecer a infraestructura vial para el transporte terrestre o incluse hacer mejoras en la conectividad de ferrocarriles, pero ninguno parece sobrevivir la etapa de análisis.

¿Hay flujo suficiente?

El artículo muestra evidencia de los actuales flujos de cabotaje en Chile: “actualmente, apenas el 15% de los kilómetros-tonelada de carga nacional son transportados vía marítima. Estudios anteriores muestran que más del 90% de la carga nacional es transportada vía terrestre (data más reciente de 2010). (…) En 2014 el cabotaje marítimo movió un 50% menos de carga que los servicios férreos. La dependencia en transporte vial resulta en el 75% del consumo general de combustible en vías terrestres”. Por lo tanto, las figuras reveladas por el documento podrían interpretarse de dos maneras: 1. El flujo de transporte marítimo de bienes no es suficiente para justificar un regimen de cabotaje abierto; 2. La industria está acostumbrada al transporte terrestre porque así es cómo se ha hecho por muchos años, pero no porque el transporte marítimo costero no sea una opción viable.

Entonces, ¿es un tema de oferta y demanda o una nueva manera de hacer negocios? ¿Acaso la legislación restrictiva del país y sus enraizadas tradiciones se están interponiendo en el camino hacia el desarrollo económico? Es cuestión de horizontes más amplios o hay una razón más profunda detrás del rechazo al cabotaje abierto? Aparentemente, el lema es ‘no reparar lo que no está roto’.

Por MundoMaritimo

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